Manga Gástrica: Procedimiento Innovador para Abordar la Obesidad.

Fecha de Publicacion: noviembre 3, 2023

La manga gástrica es un procedimiento quirúrgico revolucionario que se ha convertido en una opción viable para quienes luchan contra la obesidad. Esta técnica, también conocida como gastrectomía en manga, implica la reducción del tamaño del estómago para limitar la cantidad de alimentos que se pueden consumir y, en última instancia, promover la pérdida de peso.

En esta intervención, se elimina aproximadamente el 80% del estómago, dejando una estructura en forma de tubo o “manga”. Este nuevo estómago más pequeño tiene una capacidad mucho menor para contener alimentos, lo que conduce a una sensación de saciedad más temprana y a la ingesta reducida de calorías. Además, la manga gástrica también afecta las hormonas relacionadas con el apetito, ayudando a controlar el hambre y mejorar el metabolismo.

La intervención quirúrgica conocida como manga gástrica, también llamada gastrectomía en manga o tubo gástrico, representa una opción altamente efectiva en la lucha contra la obesidad. Este procedimiento, popular por su eficacia, seguridad y excelentes resultados, es ampliamente aplicado en el ámbito de la cirugía bariátrica y metabólica.

El Proceso de la Manga Gástrica Laparoscópica: Una Visión Detallada

El procedimiento de manga gástrica laparoscópica consiste en una intervención quirúrgica que se ejecuta bajo anestesia general y utilizando un abordaje mínimamente invasivo. Este enfoque implica generalmente de 3 a 4 pequeñas incisiones, con longitudes que oscilan entre 0,5 y 1,5 cm. La incisión de mayor tamaño es utilizada para extraer la parte del estómago que se elimina.

Durante esta operación, se reduce gran parte del volumen del estómago, transformándolo de su forma habitual similar a una “gaita” o una “bota de vino” a un cilindro o manga con una capacidad aproximada al contenido de un vaso de agua.

Área del Estómago Sujeta a Modificaciones

Es importante destacar que el estómago de cada individuo cumple diversas funciones. Existe una porción que principalmente actúa como “almacén” y otra encargada de “triturar” los alimentos consumidos, iniciando el proceso digestivo.

En el procedimiento de la manga gástrica, la sección principal que se extirpa es aquella destinada principalmente a ser un “almacén”. Se describe como la parte menos esencial del estómago, de la cual se puede prescindir sin afectar de manera significativa la función gástrica. De este modo, se conserva la función fisiológica del estómago sin alterar procesos como la apertura de la válvula de entrada al estómago, la digestión y el vaciamiento gástrico.

Mecanismo de Reducción de Peso

El paciente que se somete a este procedimiento experimenta una pérdida de peso mediante un doble mecanismo:

Experimenta saciedad y obtiene una nutrición adecuada con una ingesta de alimentos significativamente menor a la que estaba acostumbrado. La sensación de saciedad es notable y ayuda al paciente a mantener hábitos nutricionales saludables debido a la forma tubular del estómago.

La sección del estómago que se elimina es responsable de producir la mayor parte de una hormona llamada ghrelina, la cual induce el apetito a nivel del sistema nervioso central. Al reducirse esta hormona tras la operación, se logra una mejor regulación del impulso del apetito, convirtiendo este procedimiento en una opción altamente eficaz, especialmente para quienes tienen un apetito voraz.

Postoperatorio y Proceso de Recuperación

Tras concluir la operación, cuya duración promedio es de aproximadamente una hora y media, el paciente recupera la conciencia en la sala de operaciones y es trasladado a la sala de recuperación post anestésica, donde permanece habitualmente entre una o dos horas antes de ser trasladado a la habitación. Durante la tarde del mismo día, comienza el proceso de recuperación y el paciente puede iniciar pequeños paseos e ingerir líquidos en cantidades moderadas.

El período postoperatorio implica una noche de hospitalización para garantizar una recuperación inicial sin complicaciones. Es común experimentar algunas molestias en las primeras horas, como náuseas o pinchazos abdominales, que generalmente se controlan con analgésicos convencionales. Al día siguiente de la intervención, el paciente puede recibir el alta para continuar con su recuperación y adaptación, reincorporándose de manera gradual a sus actividades habituales en unos días.

En los primeros meses posteriores a la operación, el paciente aprende a adaptarse a su nueva situación, recibiendo la guía, supervisión y apoyo  multidisciplinario necesario. Con el tiempo, se da cuenta de que puede mantener una alimentación normal, aunque en porciones más reducidas. A lo largo del proceso de adaptación, se le administrarán suplementos vitamínicos y de calcio.

La popularidad de la cirugía de manga gástrica radica en su combinación de eficacia, seguridad, versatilidad y comodidad para el paciente. Esta técnica se elige para el tratamiento de numerosos pacientes que optan por la cirugía bariátrica cada año.

Las recomendaciones para este procedimiento se basa en las siguientes situaciones:

  1. Pacientes con obesidad grado 2 o 3 que presenten un Índice de Masa Corporal (IMC) entre 35 y 45 puntos, independientemente de su edad.
  2. Preferentemente, en aquellos con apetito voraz o que tienden a picar alimentos a lo largo del día.
  3. Pacientes sin patologías metabólicas mal controladas, como la diabetes que requiere insulina.
  4. Individuos jóvenes (menores de 30 años) o mayores de 60 años. No obstante, esta es una recomendación general, la cual se personaliza posteriormente para cada paciente.
  5. Mujeres jóvenes con la posibilidad de futuros embarazos. Para ellas, la manga gástrica es preferible ante la posibilidad de embarazos, aunque los procedimientos de bypass controlados permiten embarazos sin riesgos.
  6. Otros pacientes con enfermedades crónicas que requieran medicamentos cuya absorción pueda verse afectada por procedimientos que modifiquen la capacidad de absorción del intestino delgado.
  7. Pacientes con un IMC considerablemente alto (generalmente superior a 60) y condiciones de salud que presentan cierto riesgo, en los cuales el procedimiento se plantea como el primer paso de un tratamiento secuencial. El objetivo es lograr una gran pérdida de peso para posteriormente realizar un segundo procedimiento, aproximadamente después de un año. En este segundo procedimiento se busca potenciar el efecto sobre la pérdida de peso, su mantenimiento a largo plazo y el control de enfermedades metabólicas, teniendo al paciente en mejores condiciones para ello.

Conclusión: Decisiones Basadas en Evaluación Integral y Ética

La manga gástrica representa una herramienta valiosa en la lucha contra la obesidad, brindando a quienes la eligen la posibilidad de mejorar su calidad de vida y reducir significativamente los riesgos asociados con el exceso de peso. Es esencial buscar orientación médica y considerar cuidadosamente los beneficios y riesgos antes de optar por este procedimiento.

Es fundamental recordar que las indicaciones mencionadas son generales.  Se lleva a cabo una evaluación exhaustiva, compuesta por cirujanos bariátricos, nutricionistas y psicólogos. El objetivo es ofrecer recomendaciones personalizadas a cada paciente, teniendo en cuenta sus circunstancias y expectativas individuales.